Producción

Durante 35 años de historia, los cultivos en Ocoa nos han permitido ser líderes en el negocio de las flores y pioneros de exitosas variedades. Hoy contamos con 10 hectáreas de producción con los mas altos estándares de calidad en riego, nutrición, sanidad vegetal y cuidado del medio ambiente
Los valles de la Quinta Región donde se encuentra Ocoa constituyen una de las zonas privilegiadas del país para el desarrollo de la agricultura, especialmente por un clima benigno que nos permite tener flores todo el año.
Flores de Ocoa lleva más de 30 años cultivando estas tierras, donde hoy destaca la producción de flores, que da trabajo estable a casi 50 personas. Para ello, tenemos invernaderos y equipos de frío en packing.

Actualmente, Flores de Ocoa cuenta con 10 hectáreas de producción de flores en invernadero, dedicadas principalmente al cultivo de lilium asiático (800 mil varas anuales), lilium oriental (400 mil varas anuales), rosas (600 mil tallos anuales), mini rosas (350 mil tallos anuales) y alstroemeria (280 mil varas anuales).
Y nos hemos transformado en líderes del país en la comercialización de lilium. Para ello, compramos el bulbo de esa flor en Holanda y lo plantamos semanalmente, de forma de lograr abastecer los doce meses del año. Esta variedad se demora alrededor de 120 días desde que se planta hasta que se produce.
En el caso de las rosas, cada dos años traemos cerca de 50 mil plantas desde Ecuador y se demoran 6 o 7 meses hasta que entran en producción. Y para la alstroemeria compramos rizomas también en Holanda.

Hoy hemos logrado que nuestra producción constituya el 60% de lo que se vende en la tienda del Mercado Flores y Plantas Santiago. El 40% restante pertenece a otros productores nacionales, a quienes les compramos variedades como claveles y tulipanes.
Nuestra producción se programa para lograr abastecer los doce meses del año, organizándola para que exista una mayor cantidad en los períodos de más demanda.
En Ocoa, junto al cultivo, está instalado nuestro empaque. Es ahí donde se selecciona la flor, se mete en los paquetes y, luego, en baldes con agua y preservantes. Después, se guarda en cámaras de frío y se transporta a Santiago durante la madrugada en los mismo baldes, cuidando que la flor esté siempre hidratada. En la bodega de Santiago se vuelve a guardar en cámaras refrigeradas, para posteriormente exponerla en la tienda adentro del mismo balde.
De esa manera, le damos un mejor trato a la flor y conseguimos que la manipulación sea la mínima posible, para mantener su frescura y, así, permitir que tenga una mayor duración. Estándares de calidad elevados que, a estas alturas, ya son marca registrada de Flores de Ocoa.